Cuando llega el momento de dar el gran paso, una de las preguntas más comunes es: ¿en qué dedo se usa el anillo de compromiso y en cuál la argolla de matrimonio?
Aunque existen tradiciones que han pasado de generación en generación, la realidad es que cada pareja puede darle su propio significado. Sin embargo, conocer el origen de esta costumbre hace que llevar estas joyas sea aún más especial.
El anillo de compromiso
Tradicionalmente, el anillo de compromiso se coloca en el dedo anular de la mano izquierda.
Esta costumbre proviene de una antigua creencia romana que decía que por ese dedo pasaba la "vena amoris", o "vena del amor", una vena que conectaba directamente con el corazón. Aunque la ciencia demostró que no existe tal vena, el simbolismo sigue vivo hasta nuestros días.
¿Y la argolla de matrimonio?
Durante la ceremonia de boda, la argolla también suele colocarse en el dedo anular de la mano izquierda.
En muchos países, el anillo de compromiso permanece junto a la argolla en el mismo dedo. Generalmente, la argolla se coloca primero, ya que queda más cerca del corazón, y el anillo de compromiso encima.
¿Por qué las argollas son circulares?
El círculo no tiene principio ni final, por lo que representa la eternidad. Por eso, desde hace miles de años, las argollas se utilizan como símbolo de amor permanente y compromiso duradero.
¿Se pueden usar en otra mano?
¡Claro que sí!
En algunos países y culturas, las parejas utilizan sus argollas en la mano derecha. También hay quienes cambian de mano por comodidad, trabajo o simplemente por gusto personal.
Lo más importante no es la mano o el dedo donde se lleven, sino el significado que representan para cada pareja.
Una joya para cada historia
Cada anillo de compromiso cuenta el inicio de una promesa y cada argolla representa el amor que se fortalece día con día.
Ya sea en oro amarillo, oro blanco, oro rosa o diseños combinados, estas joyas se convierten en un recordatorio permanente de uno de los momentos más importantes de la vida.
Porque más allá de una tradición, cada anillo y cada argolla cuentan una historia única: la de dos personas que decidieron caminar juntas para siempre.

